Seis meses después de que entrara en vigor la regularización extraordinaria, cientos de miles de personas migrantes esperan la resolución de sus papeles mientras la campaña de las elecciones del 29 de noviembre las sitúa en el centro de los ataques de la extrema derecha, que promete «remigración» y «prioridad nacional».
Una conquista de los movimientos
La regularización nació de una Iniciativa Legislativa Popular que llegó al Congreso en 2024 con más de 700.000 firmas, impulsada por organizaciones sociales y por el movimiento migrante y antirracista agrupado en torno a Regularización Ya. El Gobierno la aprobó por real decreto el 14 de abril de 2026 y el plazo de solicitud estuvo abierto del 16 de abril al 30 de junio.
- Se registraron 1.174.978 solicitudes, más del doble del medio millón de beneficiarios que había estimado el Ministerio de Inclusión.
- A 2 de julio ya se habían tramitado 609.737.
- Madrid concentra el 17 % de las solicitudes, el porcentaje más alto de España, seguida de Barcelona (16 %).
- Por nacionalidades destacan Colombia (25,9 %), Marruecos (13,3 %) y Venezuela (11,8 %).
La autorización concede una residencia inicial de un año que permite trabajar legalmente. Para acceder había que acreditar que se estaba en España antes del 31 de diciembre de 2025, al menos cinco meses de estancia continuada, carecer de antecedentes penales y cumplir algún criterio de arraigo laboral, familiar o de vulnerabilidad.

El migrante, en la diana de la campaña
Vox ha presentado el 29N como la «última oportunidad» y su líder, Santiago Abascal, ha prometido «repatriaciones inmediatas» y procesos de «remigración» si llega al Gobierno, además de la llamada «prioridad nacional» en el acceso a servicios y ayudas. Según Público, otros grupos de extrema derecha, como Democracia Nacional o Núcleo Nacional, también se movilizan con el discurso contra la población migrante.
El clima ya se ha dejado sentir en la calle. El 2 de septiembre, coincidiendo con concentraciones en apoyo a Ceuta convocadas en muchos ayuntamientos, la marcha celebrada en Madrid se convirtió en escenario de símbolos nazis y de agresiones a periodistas, según ha denunciado el PSOE en una proposición en la Asamblea de Madrid. Ese mismo día, cientos de personas respondieron en la plaza de Callao bajo el lema «Paremos los pies al racismo», con concentraciones simultáneas en Barcelona y Santiago: «No sobran migrantes, sobran fascistas».
En el sur, vecinas y vecinos

La regularización demuestra que cuando los movimientos se organizan, ganan derechos. Y el discurso de la «remigración» demuestra lo que la extrema derecha haría con ellos. En los barrios y municipios del sur de Madrid, las personas migrantes son vecinas, compañeras de trabajo y madres y padres en los colegios: clase trabajadora como cualquiera de nosotras. Sostienen buena parte del trabajo de cuidados, la construcción, la hostelería o el pequeño comercio. Muchas de ellas forman parte de las más de un millón de solicitudes de regularización que siguen pendientes de resolución.
¿Formas parte de algún colectivo migrante o antirracista del sur? ¿Conoces casos de discriminación en el acceso a la vivienda, al empadronamiento o al trabajo? Cuéntanoslo desde el formulario «Envía tu noticia» o en redaccion@comarcasur.es.
¿Has sufrido una agresión o discriminación racista? Puedes denunciarlo ante la policía o el juzgado y pedir asesoramiento gratuito a SOS Racismo Madrid o al Servicio de Asistencia a Víctimas de Discriminación Racial o Étnica del Ministerio de Igualdad (teléfono gratuito 900 20 30 41).
Fuentes: Maldita.es, Público, Demócrata (1, 2), Infobae / Europa Press y Diario en Positivo.
Foto principal: Carteles por el derecho al empadronamiento en una manifestación en Madrid, febrero de 2025. Barcex / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
