Mientras miles de docentes, familias y estudiantes llevan semanas en huelga y en la calle por la educación pública madrileña, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a anunciar sus becas de bachillerato para centros privados y concertados: unos 43,5 millones de euros para más de 17.400 familias. Según infoLibre, el dinero público destinado a estas ayudas se ha multiplicado por diez desde 2019.
¿Becas para quién?
La palabra «beca» evoca a la estudiante de familia trabajadora que no podría seguir estudiando sin ayuda. Estas no son eso. Según la convocatoria del curso 2025/26 recogida por Confidencial Digital, la ayuda es de 3.750 euros por alumno con una renta per cápita familiar de hasta 10.000 euros, y de 2.000 euros si la renta per cápita está entre 10.000 y 35.913 euros. Hagamos la cuenta: una familia de cuatro miembros puede ingresar más de 143.000 euros al año y seguir teniendo derecho a la beca.
Y hay otro detalle que no figura en ninguna portada: el bachillerato es gratuito en los institutos públicos. Estas ayudas no sirven para que nadie pueda estudiar bachillerato, sino para pagar parte de la matrícula de un centro privado o de la etapa no concertada. Es dinero de todas para que algunas familias elijan centro de pago. UGT lo ha resumido sin rodeos, según infoLibre: «un desvío del dinero público de todos para que hagan negocio ciertas personas».
El contraste con la pública
El marco que se repite en la prensa afín al PP es que la huelga educativa es «política» y que el profesorado utiliza a los alumnos; ya lo desmontamos en «Niños como parapetos: lo que no cuentan de la huelga educativa». Lo que las plataformas en huelga piden es concreto: bajar ratios, recuperar plantillas, reducir la carga lectiva, mejorar salarios y acabar con unas infraestructuras que se caen. Cada una de esas demandas tiene un coste, y la respuesta del Gobierno regional ha sido que no hay dinero.
Sí lo hay, al parecer, para multiplicar por diez en seis años las ayudas a la privada. No es una cuestión de recursos, sino de prioridades. Cuando la Comunidad decide subvencionar la plaza de pago en lugar de abrir o mejorar la plaza pública, está tomando partido por un modelo: uno en el que la educación pública se convierte en la opción de quien no puede pagar otra.
Desde el sur
En Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Alcorcón o Parla la inmensa mayoría del alumnado estudia en la pública, y es en la pública donde se notan las aulas masificadas, los barracones y los recortes de plantilla. Lo vimos el 22 de octubre, cuando miles de docentes, familias y estudiantes marcharon de Atocha a la Consejería, y lo seguiremos viendo en cada asamblea y concentración de la huelga.
Las Mareas Verdes, la FAPA Giner de los Ríos y los sindicatos educativos llevan años reclamando que el dinero público vaya a la escuela pública. Desde Comarca Sur nos sumamos: que los millones de las becas a la privada se destinen a bajar ratios, contratar profesorado y arreglar los centros públicos del sur, y que se publique cuántas de esas ayudas van a familias con rentas altas.
Fuentes
- infoLibre: «Madrid multiplica por diez el dinero público para becas de bachillerato privado y concertado desde 2019»
- Confidencial Digital: «Madrid publica las becas de Bachillerato: el dato que faltaba sobre los 43,5 millones»
- Crónica Norte: becas de hasta 3.750 euros, fechas y requisitos
- Maldita.es: las becas para colegios privados que anunció Ayuso (2022)
Imagen: «Madrid – Demonstration We defend public education, we defend the future», de Barcex, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.



